viernes, 13 de mayo de 2011

¿Es real la realidad?


Después de nuestro interesante debate sobre el Barroco, ¿qué es la realidad? ¿La vida es sueño? 
Sin comentarios...

12 comentarios:

Anónimo dijo...

CRISTINA

Sin comentarios hasta este mismo instante.

Aquí dejo mi sutil apreciación de la realidad.

Una sonrisa, un abrazo, un beso, una motivación, un desengaño, un reto, una despedida, un regreso, una felicidad, una desgracia, una lágrima, un planeta, un mundo, un universo, un infinito acompañado de un hasta siempre.

Realidades visibles, confusas, excesivas, desmesuradas, inclasificables, enmarañadas, desproporcionadas, Barroco.

Quien me pueda asegurar que la realidad existe que tire la primera piedra, que alguien me demuestre que algo de lo que me rodea es verídico; nadie tiene pruebas, la realidad es un mundo de ficción, que cada persona crea dando rienda suelta a sus pensamientos, nadie te privará de crear tus propias realidades.

Siempre te quedará el llevarlas a cabo, para elaborar algo único, deja atrás la ficción, los cuentos, los sueños, abre las puertas de lo “real” y transfórmalo de tal manera, que la existencia de la realidad sean tus mejores creaciones.

Anónimo dijo...

Pues saltándome lo establecido yo escribo:
-¿Qué es la realidad?
Contesto con otra pregunta: ¿de verdad lo queremos saber?
La realidad es definida como aquello que parece ser. Porque... ¿y si la realidad fuesen los sueños y los sueños realidades difusas? ¿Y si lo son?
Es difícil definir qué es la realidad, pero pertenecemos a ella, o eso creemos. Pero, ¿es cierta? Dudas pueden asaltar ahora nuestras mentes, tantas mentiras normalizadas ya en este mundo... difícil me es creer que lo que veo es cierto o que lo que toco es verídico.
Me pregunto, ¿y si lo que hago es invención y este mundo parte de mi imaginación?

Fin. Pero, volveré. :D

E.M. (O EVA)

Anónimo dijo...

La realidad se podría definir como “aquello que parece ser”. La realidad es fundamentalmente un acuerdo. Aquello que acordamos como real es real.
La realidad es lo cada uno de nosotros experimenta, lo que siente interiormente, por eso vemos que un mismo evento es percibido de manera diferente y trae diferentes sensaciones, por ejemplo cuando una empresa lanza una nueva línea de productos pueda ser que dos personas en un mismo puesto perciban las cosas de diferente manera, alguien podrá verlo como una oportunidad, otro como un problema.
¿Qué realidad deseamos experimentar? Esa es una pregunta que constantemente debemos hacernos y encontrar la respuesta dentro de nosotros mismos.El secreto de la felicidad es perseguir lo que se ama, aunque como dice Andrew Corentt definirlo con precisión puede ser bastante complejo.

Lorena Muñoz 3ºA

Anónimo dijo...

Análisis del monólogo de Segismundo en la obra "La vida es sueño".
Aurelio Franco García



Me gustaría explicar el sentido de la vida, pero parece ser que ni tú ni yo lo sabemos. Porque, desde un punto de vista biológico, podríamos tomarnos nuestra existencia como un periodo para perpetuar la especie; desde la religión, podemos observarla como un puente hacia una vida mejor; desde los sentimientos, podemos describirla como un tiempo con el que compartir vivencias y acumular experiencias, pero... ¿todo esto es cierto?

Pues ni tú ni yo lo sabemos ni lo sabremos, porque lo único que es verdad aunque no sea de caracter tangible es la muerte, que acecha en cada esquina esperando a que demos un paso en falso para que ella entre en el juego. Porque estamos de acuerdo en que la vida es efímera. Porque no hay que pararse a discutir por tonterías; a sufrir por personas que no se lo merecen; a sentirnos apegados a lo que no es verdad, a lo que no deja huella, a lo que no nos da la suficiente felicidad para contrarrestar el sufrimiento presente en cada ser.

Pues todo esto es lo que representa el texto lírico que Calderón de la Barca fue capaz de escribir.

La primera estrofa está sincronizada con la idea de la fugacidad de la vida, de la que se habla en la época correspondiente a este escritor, el Barroco.
<>. El significado de esta estrofa va doblemente relacionado con la fugacidad de la vida y la muerte. Porque, “el gran despertar” no es más que el morir, y, “el gran sueño”, una vida desechada con la llegada de la mañana, con la llegada de un cambio que dejará atrás todos nuestros sufrimientos ya pasados.

Ahí podemos relacionar la muerte con un descanso eterno, en el que dejamos atrás todo lo mundano para dirigirnos hacia una nueva realidad, ya sea musulmana, judía, cristiana, budista, indhú, pagana. Un viaje hacia el “Valhalla” en la cultura nórdica, hacia “el reino de Dios en el cristianismo, hacia el “Nirvana” budista, hacia “los Campos Elíseos” griegos, hacia “el Jardín de Alá”, el “Aaru” egipcio... Porque por lo visto, el ser humano ha creído desde Antaño que hay un lugar mejor donde cada persona podría suplir las carencias afectivas que esta vida ofrece. Porque, fijándonos ya en la sociedad actual, nadie muere feliz, pensando que ja podido hacer todo lo que un ser respetable debe hacer antes de encomendarse al “otro barrio”, donde tendremos que dar cuentas a alguien que nos juzgará y tendrá lo único que quedó de nosotros al morir en sus manos. Sentimientos, hazañas, males, fechorías, amor, sinceridad, odio, mentira, bondad...

Esto es lo que podría haber pensado el Señor de la Barca, que poseía una mentalidad totalmente pesimista, aunque nada reprochable y simplemente respetable. Porque, ¿quién diría que hace nada éramos chavales de sexto de primaria con el miedo en el cuerpo al explorar un mundo nuevo?

<>. Eso ofrecen las dos siguientes estrofas, en las que aparece repetidamente el verbo soñar, identificado con “el milagro de la vida”. Una vida que coloca a unos en el mejor lugar y a otros los coloca en lo más indeseable posible. Porque, si tan maravillosa es la vida, ¿por qué a unos tanto y a otros tan poco? Pero, si la teoría del Señor de la Barca fuese cierta, ¿para qué preocuparse? Si todo esto es un sueño y caemos en la peor clase de la sociedad, no tenemos por qué hacer nada. Solamente esperaríamos sonrientes a que toque a la puerta de mi casa a la Señora Muerte, y de ahí al “gran despertar” que sucederá quién sabe dónde. ¿Quizás en otra vida? ¿Quizás en una realidad paralela?

<>. Así dio por concluído Calderón el final de uno de sus más importantes monólogos en la obra La vida es sueño, con una fusión de lo tangible y lo irreal, la verdad y la fantasía, lo sensorial con lo imaginado... A esta última estrofa, también la sigue la idea de que lo que de verdad importa es la acumulación de vivencias y sentimientos, arrastrados en el largo camino de la vida.

Para terminar, carpe diem.

Anónimo dijo...

¿Es real la realidad?

"La vida es sueño", eso mismo es lo que se decía el personaje principal de la obra de Calderón de la Barca con este mismo título haciendo referencia a la vida, a la realidad y a todo lo que “existe” como un engaño de los sentidos. Siguiendo esta sentencia para averiguar qué es la realidad, ¿no sería mejor hacerse la pregunta de "qué es un sueño"?
Un sueño, como saben los que han tenido uno que ha perdurado en su memoria hasta despertarse, es una imaginación de nuestro alrededor o de cualquier otro espacio donde todo es posible ya que sólo pertenece a parte de nuestra imaginación; es decir, que nada es áspero, o duro, o liso, o pesado… solamente nos parece que lo es, lo que se denomina claramente como engaño de los sentidos. Por otro lado, todo sueño posee su parte real, que es la que hace que nos creamos lo que vemos; y la parte falsa, que es lo que vuelve al sueño increíble e inverosímil, entonces… ¿de este mundo qué parte es la que se asemeja con el otro y qué parte es la soñada realmente? Visto desde otra perspectiva, si la vida es sueño, se supone que comienza al nacer y termina al morir, es decir, cuando nos despertamos en nuestra cama (o lo que sea que haya al otro lado) no hemos ni ganado nada ni perdido, entonces… ¿Qué necesidad hay de probar cosas nuevas o mejores si al final todo va a ser mentira?, ¿no es lógico? En el mundo hay personas que se gastan cientos de euros en probar el mejor vino del mundo para que al final sólo sea una supuesta imitación de un buen sabor o de un aroma especial. Otro interrogante que me salta a la cabeza es: ¿Realmente nuestro cerebro tiene tanta capacidad de imaginar que es capaz de reproducir infinidad de sensaciones o sabores completamente diferentes? Nadie lo sabe. Y si todo lo que estoy contando fuera cierto, ¿cómo es el otro lado? Puede que sea una versión igual del nuestro con menos tecnologías, lo que haría de nosotros y el mundo que nos rodea la parte real y las nuevas tecnologías la parte irreal o ficticia, también puede ser otro mundo completamente diferente, es imposible averiguarlo ya que hay infinitas posibilidades. Por otro lado, si la realidad es completamente un sueño, la única parte real eres tú ya que todo tu mundo, la música que te gusta, tus amigos, tus conocidos, tus hermanos y hasta todas tus “pertenencias” (puesto entre comillas porque si la vida es sueño nada te pertenece) son parte de tu imaginación, ficticios, irreales, los pobres son pobres porque tú has querido y los ricos son ricos porque tú has querido. Además todas las cosas que se han ido aprendiendo a lo largo de la vida unas ya las sabías pero necesitabas que alguien en tu sueño te las contara y otras son completamente falsas pero... ¿Cuál es cuál?
En resumen, si la vida es sueño surgen infinitas cuestiones, algunas imposibles de resolver y solamente es posible responder cuando uno se muere o se despierta y respondiendo a la principal pregunta ¿la vida es soñada o no? No lo sé, dicho irónicamente, nadie ha muerto para contarlo. Sea lo que sea lo único que sé es que es un sueño muy largo del que no te puedes despertar con un simple pellizco.

Pepe Rodríguez Romera

mariado dijo...

La realidad es un beso, una caricia, un abrazo, una sonrisa, pequeños detalles que hacen que tu día a día sea más fácil, pero la realidad también tiene cosas negativas, en el Barroco, época de pesimismo, donde creían que la vida nos conduce a la muerte. Dijo una vez Calderón de la Barca que toda la vida es sueño, y los sueños, sueños son. También consta de sueños la realidad, porque la realidad es nuestra vida, es todo aquello que nos rodea desde que nacemos hasta nuestra muerte. Pero, ¿conocemos en verdad qué es la realidad? Yo creo que no, y pienso que en el fondo no queremos saberlo, pues en algunas ocasiones la realidad es solo un fenómeno que hace que en un determinado momento se choque contra nosotros y vemos lo injusto que puede llega a ser el mundo. Y si ahora me preguntáis ¿qué es la realidad? Yo sonreiré y diré que son los buenos momentos que conforman nuestras vidas, porque aunque nadie lo comprenda, en ocasiones es mas fácil olvidar un poquito la realidad.

Marina Juárez López dijo...

Voy a ser muy breve , ya que a mi parecer la realidad es aquello de lo que nunca queremos hablar por la nostalgia que eso causa.
Yo sólo quería preguntar que: ¿A que llamamos nosotros realidad , si sabemos que la nuestra es simplemente pura ficción?
A lo que me quiero referir con esto, es que huimos de ella , que es ajena a nuestras miradas , que ni siquiera queremos darnos cuenta de que podría aplastarnos como personas , ya que la que la realidad suele ser un poco pesimista (al igual que la realidad en el Barroco) en todos los sentidos y que no todo el mundo logra reconocerla, por eso estamos dispuestos incluso a fingir.
Fingir , si , fingir, es algo que las personas están acostumbradas a hacer , para poder esconderse de la realidad . Fingir lo que no desean ver aunque ésta siempre esté detrás de cada uno , es un don que por costumbre hemos tenido , porque casi siempre hemos dicho:-eso no es nada-, aunque lo fuera todo, aunque fuera la realidad.
Solamente puedo contestar a la pregunta con lo siguiente: la realidad es un hecho que, por una parte, es insignificante y por otra, nos puede hacer mucho daño. Causa por la cual fingimos toda nuestra vida.
Ahí queda eso. :)

Anónimo dijo...

Marta Molina Martínez

Que dos personas digan dos versiones distintas de un mismo hecho no significa que una de ellas mienta, por lo tanto, la vida es un engaño de nuestra percepción, que entremezclada con nuestros deseos, miedos y sentimientos conforman lo que nosotros hemos llamado “la realidad”. Aunque esta palabra globalice a todas las personas que habitan el nuestro mundo, en cada una es totalmente distinta. La pregunta es: ¿Es real la realidad? ¿Podemos verificar que lo que ven nuestros ojos no es una ilusión? Lo realmente importante no se puede tocar, la fe es ciega, el amor no es algo tangible…
Cuando soñamos estamos convencidos que vivimos la realidad, hasta que al despertar nos damos cuenta de que era un simple proceso diurno. Respecto a lo que yo sé de los sueños, al despertar, todos creemos que lo que se acerca más a lo que consideramos nuestra realidad, una escena cotidiana o que el sueño contenga el acento psíquico en un solo centro (ya que en dos nos confundiría), es más coherente o correcto que haber soñado algo lleno de lagunas y escenas confusas; y descubrimos nuestro error en que realmente los sueños más coherentes son los que han sufrido mayor deformación en nuestros recuerdos en la memoria. Ya que nadie en su vida diurnia es coherente o correcto, actuando sin ataduras morales (y si las hubiese ya serían censuradas al despertar).
Todos los grandes genios, y también los que no lo son, han intentado explicar el sentido de la existencia humana, que es la realidad o incluso cuantas realidades hay… y de ahí han salido miles de hipótesis en todos los campos, como la teoría de los aros o de las cuerdas. Lo que indica que hay gente que cree en realidades más allá de lo que ven.
Nadie tendría suficientes argumentos para demostrar que la vida real no es un sueño y el sueño no es la vida real, probablemente en ese mundo viesen nuestra forma de vida como absurda y estas palabras como coherentes.
Por eso no podemos dar nada por hecho y ni por las noches, dejas de pensar.

Anónimo dijo...

MARTA SÁNCHEZ
En una frase: la realidad es lo que cada uno vive dia a dia. O lo que cada uno quiera vivir.

Anónimo dijo...

LA REALIDAD, POR ESPERANZA HERRERO.

La realidad es lo que creemos real. Es decir aquello que podemos ver, es tangible. Eso es lo que creemos real. Se puede pensar que algo es real a pesar de que sea imaginario. Pero en definitiva la realidad es una duda.

La duda de si es real o no. Si es una invención o no. Porque, en caso de que la realidad no sea real, entonces ¿qué es la realidad?

Unknown dijo...

Hablando de todo esto recomiendo la lectura de al menos uno de los capítulos de "El sinsentido del sentido o el sentido del sinsentido" de Paul Watzlawick porque habla de temas de la vida misma y pone ejemplos muy curiosos y graciosos.

Si alguien está interesado que haga un comentario poniendo su correo. =)

Anónimo dijo...

Se denomina realidad al conjunto de las cosas existentes, al igual que a las relaciones que mantienen entre sí.
Esta es la definición más o menos “asumible” que he encontrado. Aplicando el simple sentido común la definiría personalmente como: lo que se percibe, se siente, se aprecia, se ve… e indudablemente este siempre sería una expresión subjetiva ya que dependería directamente de mi estado de animo, conocimientos, sentimientos… en un momento preciso, es pues el termino realidad, un concepto muy abstracto y de amplia explicación y ha sido siendo durante siglos el tema de debate de sesudos pensadores.
Los griegos ya filosofaron al respecto y Platón ya nos decía que el hecho de percibirla por los sentidos no es nada más que el reflejo de la verdadera realidad, que consiste en el universo de las ideas y la realidad de interpretarse como mera representación, que carece de sentido propio, es decir que desconfía de los sentidos y que la realidad la forman unos “entes” fijos: las ideas
Por el contrario Aristóteles mantenía el valor de los sentidos y la información que estos nos transmiten y atribuía las propiedades de sustancia y accidente para matizar el sentido de la realidad
Posteriormente mucho se ha debatido al respecto y historia de la filosofía esta plagada de las discusiones sobre el tema.
En mi opinión como ya he manifestado al principio la realidad esta subjeta a lo personal, a lo que percibo y siento directamente, y eso sería MI REALIDAD intima: mi mundo, mi sentido… también añadiría la existencia de una realidad objetiva y otra subjetiva, coincidiendo esta ultima con el concepto de “mi realidad” y la objetiva sería la versión que yo he de tener para mantener una relación fluida y próspera con medio social en el me desenvuelvo.
Irene Mª Galvez